23.11.06

Fifty-fifty

Esa idea arraigada en lo más profundo de mi ser de "todo equitativo" ha hecho estragos en mí, y claro, también en mi pareja (sino, pregúntenle lo fastidiosa que puedo llegar a ser a veces). El día que nací segunda aprendí a luchar a brazo partido y entre hermanos por el trozo de amor incondicional que me tocaba del pastel de mis padres... y desde entonces, tengo el borrador en mi mente de que todo debe ser "a partes iguales" porque sino, no es justo.
Pero no. Resulta que eso de ser madre no puede ser tajado gramo por gramo porque "ahora te toca a tí" y por más que me haya empeñado, da como resultado una lucha absurda. Yo hago ciertas cosas, muchas, seguramente más que mi pareja... y él hace otras, en un acuerdo tácito que muchas veces funciona. Sobre todo, cuando logro quitar de mi mente ese 50 y 50 en luces de neón intermitentes. De tanto en tanto tengo la sensación de que, cuando repartieron el pastel universal y nos dieron a nosotras el don de la maternidad, la balanza no quedó muy equilibrada... Pero eso ocurre cuando se me obstruye el amor -por cansancio no más, por horas robadas al sueño, por trajines en el supermercado, por falta de sol en una playa, en fin, gajes del oficio-.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Así parece a simple vista. Pero ellos, la pareja, se queda también con mucho menos de la tajada sabrosa, al no vivir el embarazo y otras tantas delicias de la maternidad.Y.... nos guste o no, mamá es mamá y papá es papá. No te empeñes en luchas que solo neurotizan, te hacen sentir menos, y a él???? a veces lo deja confundido. Digan lo que digan las "feministas", la maternidad es asunto de madres, y los padres deben ser padres.
Quién sale peor parado en el divorcio????
Por qué se asume de una que los niños quedan con mamá.
porue en la primera infancia nos toca (hasta por biología, mucho más de la torta)
Paciencia que el esfuerzo lo vale

2:12 p. m.  

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