5.10.08

De nuevo en casa


El alma tiene una casa. Queda en el cuerpo, en alguna parte del cuerpo, y a veces pierde su lugar. Entonces el alma se escabulle y uno queda no tanto a la merced del viento, sino a medio camino entre el estar y el ser... en un limbo de perros, haciendo todo casi mecánicamente ¿Les suena conocido?

Yo hace casi un año que no publico en mi blog de madre. Mi última entrada: haciendo las hallacas (¡las hallacas de mi madre, pero también las de mis hermanas, toda la prole de todos y las mías propias!). Y pronto me tocará otra vez hacer las mismas hallacas un año más tarde... Así que sin pensarlo mucho, con el alma en el cuerpo otra vez, llena de mis ánimos, y mis alegrías, y mis sueños, y mis pensamientos -que son muchos, agolpados en el pecho-, otra vez me siento en la silla que me lleva al blog de mi mente y me digo: ¿por qué no? volvamos a escribir en el diario de madre.

Este lugar para las reflexiones y las dudas al aire libre, en una vida que por su ritmo y su color no nos deja el tiempo a veces para transcribir lo que vamos sintiendo... es sano y últil para todos. Bueno, siempre me han gustado los diarios, desde pequeña, asi que aquí estoy de nuevo, en la casa de siempre. No tanto para los amigos sino para mí misma ¡que tanta falta me hace!

Ahora que me levanto por las mañanas y digo como tantas otras veces en mi vida "¡un día por estrenar! ¡un día completo! ¡qué suerte tengo!" y salgo a ver la montaña que me saluda con colores espectaculares. Ahora que debo serenarme antes de dormir porque quiero vivir el día siguiente... hago el ejercicio también de serenarme aquí frente a las teclas para volver a este espacio de "especie de periodismo personal".

¿Mis hijos? Casi un año más grandes también. Pronto harán hallacas conmigo.

Daniel larguirucho y delgado, elástico como un rey, se para de cabeza y me mira con sus ojitos que brillan a mil. Siempre con su capacidad de olerlo todo... hasta a mí... y valga la anécdota por cómica: hace dos días llegué del trabajo cansada y sudorosa, nos acostamos a ver tele juntos, se arremolina junto a mi y de pronto dice: ¡mamá, por aquí huele mal!. Avergonzada me levanto de la cama, como si me hubiera descubierto un novio desarreglada y me baño con jabones de olor. Regreso a la cama, se me acerca, me huele y me dice: "mmmmm, ahora hueles a jaboncito mamá. Tan rico que me dan ganas de bañarme en tí..." ¡Toc-toc!

Andrés... ay, Andrés me derrite cada día más, porque es compacto y fuerte, siempre está de buen humor y es mi bebé aún. Yo lo quiero abrazar y él se escabulle de mi como diciéndome "déjame tranquilo". Independiente como un gato, anda por su cuenta pasándola bien.

Bueno... y gracias a Dios, aquí yo de nuevo "probando, probando, 1,2,3, al aire" para los días de madre que me tocan por vivir.

5 Comments:

Blogger Maria D. Torres said...

Re-bienvenida prima. A ver si con tu retorno a estos campos virtuales me animo yo también. No sé si fue que nadie lo supo y mercurio pasó más de un año retrógado... pero yo abandoné el mío casi al mismo tiempo que tu.
Quizás arranque con uno nuevo: Días de Hija puede ser un buen título. Ya te avisaré.
Besos

5:52 p. m.  
Blogger alejandra szeplaki said...

bienvenida de nuevo a la blogosfera es toda para ti!!

6:22 p. m.  
Blogger Aramakao said...

BIENVENIDA
UN ABRAZO

7:40 p. m.  
Blogger Elisa Hevia said...

Que alegria!!
Gracias Sonia

1:46 p. m.  
Blogger La Gata Insomne said...

Ay!!! yo tenía como dos días que no lloraba.. y ya se me aguaceraron los ojos!!!!

Bienvenidaa la VIDA,con el alma e su puesto y las GANAS a millón, esos viajes al Hades, aunque terribles, nos permiten disfrutar mucho más la primavera: prima vera (primera vez otra vez y otra vez)...

Aquí estamos...

1:44 p. m.  

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